Trabajo Remoto

No echarás de menos a tus compañeros de trabajo: el 90% no son tus amigos

A lo largo de este artículo David Blay nos da su opinión y argumentos de por qué no echarás de menos a tus compañeros de trabajo.

Después de si trabajo en pijama, la segunda pregunta que más me realizan en torno al teletrabajo es si no echo de menos estar rodeado de gente a diario. Y mi respuesta, a lo largo de los años, no solo ha sido homogénea sino que cada vez va tomando más matices.

En primer lugar establezco una reflexión en la que la mayoría de las personas nos sentimos cómodas: los compañeros de trabajo, como la familia, no los elegimos a no ser que formamos nuestra propia empresa (donde, por cierto, suele haber desengaños personales enormes con el tiempo). En mi caso, creo recordar que solo me he ido de viaje con dos de ellos tras más de 20 años de profesión, por lo que he entendido que son conocidos pero no amigos.

Aquí suelo poner un ejemplo del mundo del fútbol: incluso los mejores equipos, aquellos que lo han ganado todo la temporada anterior, cambian más de un 30% de su plantilla (entre ocho y nueve jugadores), porque hay un momento donde por muy buenos que sean no pueden crecer más juntos.

El segundo argumento habla de cómo los horarios nos impiden socializar, en un país que curiosamente presume de ello y hasta vive gracias a los cafés, las quedadas en las terrazas, las comidas de empresa y las cenas de amigos.

¿Cuánta gente ha pretendido quedar con alguien y han pasado seis meses hasta que lo ha conseguido? El trabajo, las obligaciones personales, los momentos para hacer deporte y hasta el ocio han conformado una agenda donde hasta para ver a quienes queremos hay que pedir cita.

Y sin embargo, es en esos encuentros donde radica el cambio real respecto a las tareas presenciales. Porque en las conversaciones con perfiles diversos encuentras soluciones distintas, mejoras tu empleabilidad y hasta despejas tu mente.

Puedes reunirte con personas de tu sector, que han dejado de ser competidores para pasar a ser colaboradores. Y que te otorgan una visión distinta de cómo hacer las mismas cosas (e incluso puede generar sinergias conjuntas). Tienes la opción de conocer a personas de otros ámbitos, que te hablan de tendencias que pueden convertirse en posibles salidas laborales, porque una de las claves para sobrevivir (lo hemos visto durante la pandemia) es la diversificación. E incluso es sano verse con amigos para comentar únicamente temas triviales. Que, por cierto, permiten relajar el cerebro y suelen ser la puerta a desbloquear pensamientos que el estresante día a día no te permite aflorar.

Éste es el verdadero teletrabajo. Adaptar tu vida a tu empleo y no al revés. Potenciar tus relaciones sociales con la gente con la que quiere estar y no con las que debes por contrato. Y ampliar horizontes en un mundo cambiante de manera constante.

David Blay Tapia

David Blay Tapia

Desde hace más de 20 años, asesoro a deportistas de élite y empresas sobre cómo presentarse ante los medios de manera noticiable, además de trabajar en medios como Europa Press, COPE o Radio Marca. En ese tránsito me he convertido en profesor de Estrategias de Comunicación, Redes Sociales y Trabajo Freelance en diversos Master, conferenciante sobre teletrabajo y autor de dos libros.

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